"Querido niño oculto
¿En dónde pasas tus días?
¿Por qué ya no me miras?
Sufrís de ser tan culto
Por si acaso, ante ti me disculpo
Mas no contestas mi duda
Siento la fiebre que suda
Sin encontrar un contesto
Depende a qué esté dispuesto
Depende a quién acuda
Estás oculto del mundo
Sintiendo los días dormir
Siempre queriendo salir
De ese escondite profundo
Aunque de ese sitio inmundo
Siempre encontrás salida
Sabés disfrutar la vida
En cada ocasión
Recibiendo a la pasión
Como un viaje de ida
Así encontrás tu recreo
Te olvidás de hacerte valer
Y al olvidarte lográs volver
A este valioso paseo
Dejás correr el deseo
El amor y la intuición
Lo que marca tu situación
Es solamente tu instinto
Eso te hace distinto
Querido niño en mi corazón"
Para el niño interior que todos llevamos dentro y que deberíamos (debemos) dejarlo salir a jugar más seguido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario