viernes, 27 de enero de 2017

El género rebautizado

Es el siglo XXI
y el género está siendo rebautizado.
Ya no somos todos,
ahora se habla de todes.
Se habla de jurades
y de poetes
(aunque de esta última desconfío,
me resulta inevitable).
Y es esta misma desconfianza,
añoranza
de mi pueblo natal,
sensación fatal
de punzante ignorancia,
como si un fantasma
se vistiera de seda,
yo me pregunto:
¿tienen sexo los poemas?
¿cómo escribir un poema mujer?
¿cómo es un poema mujer?
¿y el sexo?
¿y el texto?
¿tienen sexo los textos?
¿cómo escribir un texto mujer?
Identificarlo sería una audacia de ginecología literaria.
¿Cómo limpiar la sangre de un texto mujer,
que sangra por no ser escrito
(o escrita),
por no fecundar más palabras en su vientre manuscrito?
Times New Roman
¿Poemas mujeres y además digitales?
Ahora el sexo es binario,
y el calendario
machista
plantea que todos los días son macho
porque
el lunes,
el martes,
el miércoles,
el jueves,
el viernes,
el sábado,
el domingo,
y la nada misma
es solo nada,
o todo,
o todes.
Es el siglo XXI,
los ángeles son textos
(no hay sexos),
la libertad condicionada,
el género rebautizado,
la sangre maltratada
y el lenguaje caducado.
Seamos todes
o no seamos.

El imperdonable

toda mi vida fui un pelotudo
y ahora que estoy despierto
sigo siendo un pelotudo
simplemente
por el hecho
de haber estado dormido