martes, 31 de mayo de 2016
El calor era una decisión que no tomaba
El calor era una decisión que no tomaba. Me refugiaba en canciones y la dulce soledad que me acompañaba desde que salí. Caminar, bondi, tren, subte. Llegué. Desconocía que tan lejos y que tan rápido. Solo llegué. Otro bondi, que se guiaba por un libro desconocido, me llevó a otro lugar. Seguí solo, pacíficamente solo. Almorcé solo, y estaba bueno. Ya no tenía más sed y me sobraba lo que tenía. Se lo dí a otro. Y pensé si hubiera hecho eso estando acompañado o en un lugar que ya conociera de memoria. La idea de darle esa coca que me sobraba surgió en mi de la nada, fluyó y no podía evitarlo. Y por eso lo hice, porque quise hacerlo. Y lo hice. Pegué la vuelta, y cuando llegué a casa, ansié volver, solo, a tomar otro bondi, a almorzar de nuevo, a regalar otra coca.
Pasaron
Pasaron tantas cosas. Tantos años, tanta gente. A veces siento que todas esas imágenes son parte de otra vida, como si fuera un sueño o una anécdota ajena que recreé personal en mi. Amores pasados que mal o bien son parte de mi historia. Y me hace pensar en lo que vendrá y en todo lo que ya pasó en tan solo dos décadas. La velocidad del tiempo es demasiado impactante y sospecho que nunca voy a llegar a asimilarla del todo.
lunes, 30 de mayo de 2016
Agradezco
Son las 02:30 de la madrugada. Estoy en mi cama leyendo El
Principito por segunda vez. Reflexiones van y vienen. Pero de repente hay una
que me atrae consistentemente y me genera la necesidad de agradecer. Hay mil
cosas que no tengo y nunca voy a tener, y mil cosas que no soy y nunca voy a
ser. Hay cosas que creí que quería tener y cosas que creí que quería ser, pero
no. Así que agradezco. Agradezco estar donde estoy. Agradezco escribir.
Agradezco tener los pensamientos que tengo. Agradezco mis inquietudes.
Agradezco mis dudas. Agradezco mis emociones y mis sensibilidades. Agradezco la
música. Agradezco la guitarra y el piano. Agradezco el aire libre. Agradezco el
cielo y el pasto. Agradezco a los perros. Agradezco al amor. Agradezco al mate.
Agradezco a los atardeceres naranjas en la playa. Agradezco la nostalgia y
agradezco las musas, los amores pasados. Hay mil cosas que agradezco y mil
cosas que aún no llegaron, pero ya las voy a agradecer. Agradezco por eso.
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