martes, 31 de mayo de 2016

El calor era una decisión que no tomaba

El calor era una decisión que no tomaba. Me refugiaba en canciones y la dulce soledad que me acompañaba desde que salí. Caminar, bondi, tren, subte. Llegué. Desconocía que tan lejos y que tan rápido. Solo llegué. Otro bondi, que se guiaba por un libro desconocido, me llevó a otro lugar. Seguí solo, pacíficamente solo. Almorcé solo, y estaba bueno. Ya no tenía más sed y me sobraba lo que tenía. Se lo dí a otro. Y pensé si hubiera hecho eso estando acompañado o en un lugar que ya conociera de memoria. La idea de darle esa coca que me sobraba surgió en mi de la nada, fluyó y no podía evitarlo. Y por eso lo hice, porque quise hacerlo. Y lo hice. Pegué la vuelta, y cuando llegué a casa, ansié volver, solo, a tomar otro bondi, a almorzar de nuevo, a regalar otra coca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario