veo en tus ojos
una profundidad acuática
que refresca mi piel
y que me conecta con esto
nada se siente más
aquí y ahora
que mirarte a los ojos
y no pensar en nada
al hacerlo siento
que en el fondo de tu mirada
se esconde el secreto del mundo
el origen del cosmos
el último número
la teoría de cuerdas
sábado, 15 de septiembre de 2018
miércoles, 29 de agosto de 2018
Lento
poder darle forma a los detalles
quiero
no atravesar nada fugazmente
estar presente a cada momento
bajar del aire
intensionarlo todo
dejarme ido
en una suavidad
en una caricia que hable
en un abrazo que te diga
lo que sin desvariar no sé decirte
quiero darte eso
una continuidad de instantes precisos
súbitos
sinceros y comunicativos
quiero caminar para siempre
quiero moverme cada vez más lento
quiero
no atravesar nada fugazmente
estar presente a cada momento
bajar del aire
intensionarlo todo
dejarme ido
en una suavidad
en una caricia que hable
en un abrazo que te diga
lo que sin desvariar no sé decirte
quiero darte eso
una continuidad de instantes precisos
súbitos
sinceros y comunicativos
quiero caminar para siempre
quiero moverme cada vez más lento
martes, 31 de julio de 2018
Ilusión de eternidad
nos hemos confesado
que nuestro amor es puro
y que podemos armar una casa
de pasto y sol
de mate y madera
de barniz seco
pero
que será de paso
igual que esto
que es una casa
que se va quedando vacía
con el tiempo
que transforma todo
y desilacha los caminos
en todas las variantes
que nos hacen dos distintos
persigo a tu lado
de principio a fin
una ilusión de eternidad
aún sabiendo
que todo termina,
pasa
y se va
a medias
que nuestro amor es puro
y que podemos armar una casa
de pasto y sol
de mate y madera
de barniz seco
pero
que será de paso
igual que esto
que es una casa
que se va quedando vacía
con el tiempo
que transforma todo
y desilacha los caminos
en todas las variantes
que nos hacen dos distintos
persigo a tu lado
de principio a fin
una ilusión de eternidad
aún sabiendo
que todo termina,
pasa
y se va
a medias
Sebastián
en un tiempo donde aún
desconocía de la soledad general
al momento de tomar decisiones
como cambiar de lugar
como echar a andar el paso pa' moverse
estaba yo de fiesta
queriendo irme
Sebastián
estaba en la misma situación
fue así que
inevitablemente
terminamos volviendo juntos al hotel
Sebastián era un pibe de barrio
un pibe que hablaba de su padre
como alguien a quien él no le debía nada
que su padre era un forro
que su padre no estaba
y yo le contaba de mí
y él entendía
que vivíamos vidas diferentes
pero que aún así
éramos lo mismo
dos pibes echados al mundo
hablando de sus padres
y del hombre
y del macho
y del por qué
Sebastián
y yo
sentados juntos en un micro de snow
volvíamos al hotel
años después
de esa charla de parientes espermatozoicos
y la sensación
nos encontraba nuevamente en charla
y Sebastián
era un pibe de barrio
que nunca en su vida había leído nada
que reprobaba todas las materias
que se reía de todo
que canchereaba con su canchereo
que jugaba bien a la pelota
porque su jugar era como bailar cumbia
transpirado
en musculosa
con su piel morena como el oro
Sebastián me hablaba sin "s"
pero con magia en sus palabras
como si quisiera llevarme a un lugar
en el que ya no pudiéramos hablar
de ninguna manera
que no fuera abriéndonos
Sebastián me decía
que siempre supo que yo iba a volver
porque siempre había habido algo ahí
Sebastián no sabía de lo que hablaba
pero hablaba
y todo era tan cierto
como Sebastián dándome la mano
y diciéndome
acá está mi cariño
es tuyo
tomalo
y así dame el tuyo
¿no ves que somos lo mismo?
¿qué digo no ves?
¡pero claro que ves!
que somos el mundo
hecho nieve
en este micro sobremojado
y abundado de hormonas
Sebastián
volvió conmigo al hotel
y me pegó el viaje de egresados de mi vida
en 10 minutos
desconocía de la soledad general
al momento de tomar decisiones
como cambiar de lugar
como echar a andar el paso pa' moverse
estaba yo de fiesta
queriendo irme
Sebastián
estaba en la misma situación
fue así que
inevitablemente
terminamos volviendo juntos al hotel
Sebastián era un pibe de barrio
un pibe que hablaba de su padre
como alguien a quien él no le debía nada
que su padre era un forro
que su padre no estaba
y yo le contaba de mí
y él entendía
que vivíamos vidas diferentes
pero que aún así
éramos lo mismo
dos pibes echados al mundo
hablando de sus padres
y del hombre
y del macho
y del por qué
Sebastián
y yo
sentados juntos en un micro de snow
volvíamos al hotel
años después
de esa charla de parientes espermatozoicos
y la sensación
nos encontraba nuevamente en charla
y Sebastián
era un pibe de barrio
que nunca en su vida había leído nada
que reprobaba todas las materias
que se reía de todo
que canchereaba con su canchereo
que jugaba bien a la pelota
porque su jugar era como bailar cumbia
transpirado
en musculosa
con su piel morena como el oro
Sebastián me hablaba sin "s"
pero con magia en sus palabras
como si quisiera llevarme a un lugar
en el que ya no pudiéramos hablar
de ninguna manera
que no fuera abriéndonos
Sebastián me decía
que siempre supo que yo iba a volver
porque siempre había habido algo ahí
Sebastián no sabía de lo que hablaba
pero hablaba
y todo era tan cierto
como Sebastián dándome la mano
y diciéndome
acá está mi cariño
es tuyo
tomalo
y así dame el tuyo
¿no ves que somos lo mismo?
¿qué digo no ves?
¡pero claro que ves!
que somos el mundo
hecho nieve
en este micro sobremojado
y abundado de hormonas
Sebastián
volvió conmigo al hotel
y me pegó el viaje de egresados de mi vida
en 10 minutos
viernes, 6 de julio de 2018
Lo personal, lo político y el poema
varias veces dijeron
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político
yo dejé de escribir
no sé por qué
probé con varias respuestas
algunas me convencían bastante
por ejemplo
que dejé de escribir
porque quise dejar de decirle tanto a los demás
porque entendí que mi verdad es solo mía
y que no tengo la razón en nada
que dejé de escribir
porque un amigo me dijo
"escuchá"
y para escuchar
silencio
quizás sentí que escribía desde el ego
entonces ya no
un paso más
hacia borrar todo lo que me hayan instalado
ni bien me enchufaron a este mundo
un paso más
hacia el formateo definitivo
y a instalar lo que yo quiera
para mí
por mí
y allá ustedes
ya no me meto
pero hoy
hay una vibración que no puedo negar
no entiendo
cómo podemos ser tan ilusos
de tropezar de nuevo con la misma piedra
tanto nos quejamos de la televisión
de la alienación
de la condición
de ser autómatas
y nos la damos de haber despertado
juventud divino tesoro
revolución
en la era de la informática
pensar por uno mismo nunca fue tan factible
aún así
algunos seres
siguen siendo vulnerables
antes las malas intensiones
ante el odio
ante el ego
propio
ajeno
colectivo
ante alguien que impone su razón
como razón
razón como algo existente
y mejor
y más
y sí
mentira
las bolas
basta de toda esta mierda
de querer decirle al otro
cómo son las cosas
basta de toda esta mierda
de estar sediento de castigo
no sirve
basta de toda esta mierda
de repetir los mismos errores
de no aprender del pasado
de no ser partícipe de la autocrítica
vamos
que estamos todes invitades
basta de todo
basta de todes
varias veces dijeron
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político
yo dejé de escribir
ya recuerdo por qué
podríamos probar
con hacer todos lo mismo
todos los días:
autocrítica,
silencio
y atención.
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político
yo dejé de escribir
no sé por qué
probé con varias respuestas
algunas me convencían bastante
por ejemplo
que dejé de escribir
porque quise dejar de decirle tanto a los demás
porque entendí que mi verdad es solo mía
y que no tengo la razón en nada
que dejé de escribir
porque un amigo me dijo
"escuchá"
y para escuchar
silencio
quizás sentí que escribía desde el ego
entonces ya no
un paso más
hacia borrar todo lo que me hayan instalado
ni bien me enchufaron a este mundo
un paso más
hacia el formateo definitivo
y a instalar lo que yo quiera
para mí
por mí
y allá ustedes
ya no me meto
pero hoy
hay una vibración que no puedo negar
no entiendo
cómo podemos ser tan ilusos
de tropezar de nuevo con la misma piedra
tanto nos quejamos de la televisión
de la alienación
de la condición
de ser autómatas
y nos la damos de haber despertado
juventud divino tesoro
revolución
en la era de la informática
pensar por uno mismo nunca fue tan factible
aún así
algunos seres
siguen siendo vulnerables
antes las malas intensiones
ante el odio
ante el ego
propio
ajeno
colectivo
ante alguien que impone su razón
como razón
razón como algo existente
y mejor
y más
y sí
mentira
las bolas
basta de toda esta mierda
de querer decirle al otro
cómo son las cosas
basta de toda esta mierda
de estar sediento de castigo
no sirve
basta de toda esta mierda
de repetir los mismos errores
de no aprender del pasado
de no ser partícipe de la autocrítica
vamos
que estamos todes invitades
basta de todo
basta de todes
varias veces dijeron
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político
yo dejé de escribir
ya recuerdo por qué
podríamos probar
con hacer todos lo mismo
todos los días:
autocrítica,
silencio
y atención.
viernes, 1 de junio de 2018
La última vez
La última vez que vine a la estación de Temperley hice todo distinto. En lugar de esperar el tren en el fondo del andén, donde arriva el último vagón, lo esperé en la punta de todo, donde arriva el primero. El solo hecho de haber cometido tal azaña me hacía vibrar el cuerpo, como si caminara por una ciudad en la que nunca había estado, como si respirara otro aire, todo era de otra manera. La razón de haber esperado el tren ahí fue que me dijiste que estabas en el primer vagón. Yo no tenía problema en viajar solo, pero tu oferta fue tanto mejor que la mirada en la ventanilla y el pensamiento en recurrencias, así que accedí. La última vez que te dije "hola" hice todo distinto. En lugar de trabarme al hablar y desesperar la lengua, te saludé con amor y me sentí tranquilo. En el tren, hablamos con personas que no sabíamos que iban a estar ahí, y hablamos como si fueramos un todo, como si ya nos amaramos o como si quisieramos que así fuera. Nos bajamos en Banfield, fue la última vez que me bajé en esa estación, e hicimos todo distinto. Salimos de la estación saltando andén por andén cual monos, buscando lianas en el aire, y yo ya quería que comieramos bananas y mandarme a la boca cosas que te quitara de entre los pelos. Ya quería que se cayera abajo toda la ciudad, que el tiempo la borre, que la tierra la trague, que el pasto crezca y que nosotros sigamos ahí, firmes en el tiempo como una piedra en el fondo de un río contemplando el movimiento pasar y transformarlo todo. Empezamos a comprar botellas. La última vez que me embriagué, hice todo distinto. Me tomé hasta los culitos de los vasos estancados de birra caliente, aguada y sin gas. Bailamos cumbia de a tres en el medio de un galpón al lado de las vías, volvimos a ser monos, secuestramos un colectivo, comimos chocolate, y me fui para después volver y quedarme en ese todo fantástico que vos creabas hasta que ya no hubiera más. Salió el sol, te levantaste, me abrazaste y te fuiste, no sin antes decirme "cualquier tarde". Esa fue la última vez que te vi. Desde ese momento, siento que todo es igual, que nada es distinto. Que los días son lindos pero iguales, que el sol es siempre el mismo y el aire de la ciudad siempre igual de sucio. Siento que soy parte de un libreto en el que nunca aparece tu nombre, ni el primer vagón, ni las lianas, ni la fantasía.
Sobre lo impredecible
Ni me hubiera imaginado
cuando me giraron la primera seca,
que iba a terminar fumando churro
en el patio de mi casa.
Ni me hubiera imaginado
que una planta,
que los hongos,
que mi vieja.
Ella y su interés
volvieron la casa otro lugar,
la hizo suya,
la hizo nuestra.
Ni me hubiera imaginado los futuros amigos,
los nuevos allegados,
los espacios descubiertos
del verdín subterráneo que espera.
Todo siempre estuvo ahí,
esperando.
Yo,
mi vista,
el timbre de la voz que habla en mi cabeza,
su manera de hablar,
sus tonitos,
sus potencias.
Ni me hubiera imaginado el futuro,
el preciso lugar de las cosas de hoy.
Ni me hubiera imaginado las despedidas,
los nuevos encuentros,
las despedidas con experiencia previa en despedirse,
no importa,
siempre es distinto.
Sabiendo que cada tomada decisión
es un eslabón de una cadena sin fin,
menos mal
que no le tuve miedo a lo desconocido,
menos mal
que la exploración
nubló todo
salvo una sola posibilidad,
que desencadenaría
la única historia posible
que yo podría contar,
la que cuentan estas palabras,
el paseo por el no saber,
el desdibujo de los límites del azar,
la facilidad de no ser,
el menos mal que sí,
y si era tan fácil que no,
menos mal
que no lo pensé tanto.
cuando me giraron la primera seca,
que iba a terminar fumando churro
en el patio de mi casa.
Ni me hubiera imaginado
que una planta,
que los hongos,
que mi vieja.
Ella y su interés
volvieron la casa otro lugar,
la hizo suya,
la hizo nuestra.
Ni me hubiera imaginado los futuros amigos,
los nuevos allegados,
los espacios descubiertos
del verdín subterráneo que espera.
Todo siempre estuvo ahí,
esperando.
Yo,
mi vista,
el timbre de la voz que habla en mi cabeza,
su manera de hablar,
sus tonitos,
sus potencias.
Ni me hubiera imaginado el futuro,
el preciso lugar de las cosas de hoy.
Ni me hubiera imaginado las despedidas,
los nuevos encuentros,
las despedidas con experiencia previa en despedirse,
no importa,
siempre es distinto.
Sabiendo que cada tomada decisión
es un eslabón de una cadena sin fin,
menos mal
que no le tuve miedo a lo desconocido,
menos mal
que la exploración
nubló todo
salvo una sola posibilidad,
que desencadenaría
la única historia posible
que yo podría contar,
la que cuentan estas palabras,
el paseo por el no saber,
el desdibujo de los límites del azar,
la facilidad de no ser,
el menos mal que sí,
y si era tan fácil que no,
menos mal
que no lo pensé tanto.
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