jueves, 31 de octubre de 2024

Los caminos

dentro de esta vida
hay tantas vidas
viviéndose 

cada persona
que camina esta tierra
está trazando un camino
jamás caminado en la historia
está dando un paso
por primera vez
está creando el mundo

hay tantos caminos caminados
y tantos caminos por caminarse
y entre todos esos caminos
yo me busco

al final
lo más sensato que encuentro
es entregarme
mirar al cielo y rezar
que los pasos que escriben mi camino
sean guiados por el amor supremo
que Diosito me ponga donde deba estar
haciendo lo que deba hacer

que mi música me lleve
hacia donde ella se precise
que este río encuentre cauce
para llegar al mar

que estas palabras sirvan
para dar un paso
que este canto sirva
para abrir camino

que la pureza me inunde

Un chiste de verdad

no hay palabra
más certera
que el silencio

no hay acción
más constructiva
que detenerse

no hay pensamiento 
más lógico 
que un chiste

Misterioso camino de la vida

Misterioso camino de la vida
No hay palabras que puedan decirte
Y que lindo es llegar hasta ahí 
Al borde de la palabra 
Al filo del lenguaje
Hasta lo indecible
Hasta lo que solo un perfume puede
Lo que solo el viento insinúa
Lo que un hondo respirar transmite
Una mirada
Una contemplación del instante 
Un sentir
Un constante descubrir
Una búsqueda de la pureza
Una casa en la belleza
Una flor en la maleza
Un silencio en la cabeza
Un constante aprender
Que nada se aprende
Que todo se va
Que todo se olvida
Que todo siempre comienza
Que soy un recién nacido
Cada día

Como despidiéndome

A veces
observo las cosas 
como despidiéndome.
Observo los momentos
y los lugares
pensando que
tarde o temprano
en algún momento
o ellos se irán 
o yo me iré.
Esta casa será derrumbada,
yo me iré a otro país,
el día se hará de noche
y la noche se hará de día.
Las tazas de té serán servidas,
bebidas y acabadas.
Las canciones serán entonadas y terminadas.
Nacerá la música desde el silencio, y al silencio volverá.
Mi casa dejará de ser mi casa.
Este momento no volverá jamás.
Me lo disfruto al contemplarlo.
Así es cómo es.
En el living suena el diálogo
de una peli hollywoodense.
Mis viejos están en el sillón
viéndola y comentándola.
Yo estoy solo en la cocina,
haciendo un té.
La canilla de la ducha
gotea como siempre,
ya no nos importa.
Hay prioridades.
La abuela se está muriendo,
otros abuelos ya se han muerto.
Primos y primas van llegando.
Así es cómo es.
Hay quienes se van.
Hay quienes se quedan.
Hay quienes llegan.
Observo este momento,
con su fugazidad inevitable,
con su muerte asegurada,
de especial no tiene nada,
más que es único,
y que me parece hermoso.

Un mundo entregado al cielo

Sueño con un mundo 
en el que nadie crea saber
por donde es.
Un mundo 
en el que todos
nos sepamos
equivocados,
y querramos darle
la razón al otro.
Sueño con un mundo
en el que nadie tenga opiniones,
en el que nadie quiera dirigir,
ni decirle a los demás 
cómo es la cuestión.
Sueño con un mundo
en el que solo Dios mande,
un mundo en el que sepamos escuchar,
ceder la palabra,
quedarnos quietos,
hacer sin romper.
Un mundo
en el que todos
nos reconozcamos
ignorantes,
en el que nadie crea tener la respuesta
ni la salida de nada.
Un mundo de respeto y cuidado por el otro.
Un mundo entregado al cielo.