martes, 15 de abril de 2025

Y que sea

Pareciera que es uno mismo
quien se complica las cosas,
somos víctimas de nuestro propio engaño.

Queremos lo que no tenemos,
por eso sufrimos,
y lo que tenemos,
no lo valoramos.

Buscamos algo
que no se encuentra nunca,
y en ese buscar dejamos la vida,
para darnos cuenta
que la paz llega
al quedarse quieto,
haciendo solo lo inevitable,
sin expectativas.

Cuanto menos influyo en lo que es,
mejor.

Los regalos llegan
cuando uno menos se lo espera,
cuando uno menos está intentando lograr algo
y accionamos alineados con la vida.

Suelto para liberar lo que es
y que sea.

Para encomendarse

Hay que hacer un gran esfuerzo
por no tener conclusiones,
por mantenerse en la completa ignorancia
que trae la mayor de las sabidurías.

Hay que tener valor
para encomendarse.

La receta

cada uno deberá ir encontrando su llave
su fórmula
la puerta de su paraíso 

cada cual deberá cachar su juego
su danza
conocerse sus movimientos
deberá entablar su propia relación
con el silencio
su técnica
su forma

allí
escarbando y escarbando
sumando y restando
tropezón a tropezón
acierto tras acierto
derrota tras derrota
irá apareciendo
la receta

Como buen acuariano

Como buen acuariano
estoy condenado
a hacer todo al revés.
Y al hacerlo al revés 
quizás lo haga
de la mejor manera.
Diferente, raro,
los freaks del zodíaco
nos dicen.
Es que es más fuerte que nosotres.
Si todes van para allá,
vamos para el otro lado.
Nos gusta cortar la comida con cuchara,
nadar en el aire,
caminar en el agua.
A veces
no hacemos las cosas
de la manera más óptima.
Pasa que tenemos que hacerlas
a nuestra manera,
a nuestro antojo.
Nos gana el deseo de jugar,
de flashar una,
de dar vuelta las cosas.
No nos queda otra,
estamos condenades
a inventar,
a encontrarle la creatividad al error,
el gustito a la locura.
Sabemos que ir a comprar al chino
puede ser una aventura extraordinaria.
Que un lugar es un lugar,
que toda tierra es nuestra casa,
que no hay forma o estructura
que nos venga bien,
no tenemos molde.
Nos gustan las cosas raras,
nos gusta mezclar,
nos gusta hacer lo que no se hace.
A veces nos arrepentimos,
y sabemos que la gente de virgo
hace las cosas mejor.
Son ordenades,
tienen método,
estructura.
A nosotres nos encantaría 
tener fórmulas,
pasos a seguir,
reglas.
Pero no podemos,
es más fuerte que nosotres.
Nos gana el delirio,
el saborsito de la incertidumbre,
cambiar constantemente.
Así vamos por la vida,
riendo y llorando,
asombrándonos con esa luz
que entra por la ventana,
con las hormigas que arman sus surcos,
con las notas de los pianos,
con las hojas de los árboles.
Así vamos,
a carcajadas,
juguetones,
bizarros,
extraños y picantes,
ante el desafío de vivir.

La fuerza de la vida

Así es la fuerza de la vida,
así es lo inevitable,
el caminar de lo verdadero.
Nada puede detener
al agua pura que baja de los cerros,
la fuerza de la cascada,
el fuerte torrente o el sutil arroyo.
La verdad de las verdades
es un diamante indestructible
que trasciende todo engaño,
que derrumba toda mentira,
que entra al fuego y sale intacto.
En el final de los tiempos,
en la conclusión última
de esta historia,
será ella:
la matriz verdadera,
la esencia de la vida
la semilla de la existencia.
Será ella,
cuando todo caiga,
el único pilar
que quedará en pie,
como siempre lo estuvo
desde el comienzo de los tiempos.