martes, 31 de julio de 2018

Ilusión de eternidad

nos hemos confesado
que nuestro amor es puro
y que podemos armar una casa
de pasto y sol
de mate y madera
de barniz seco
pero
que será de paso
igual que esto
que es una casa
que se va quedando vacía
con el tiempo
que transforma todo
y desilacha los caminos
en todas las variantes
que nos hacen dos distintos

persigo a tu lado
de principio a fin
una ilusión de eternidad
aún sabiendo
que todo termina,
pasa
y se va
a medias

Sebastián

en un tiempo donde aún
desconocía de la soledad general
al momento de tomar decisiones
como cambiar de lugar
como echar a andar el paso pa' moverse
estaba yo de fiesta
queriendo irme

Sebastián
estaba en la misma situación
fue así que
inevitablemente
terminamos volviendo juntos al hotel
Sebastián era un pibe de barrio
un pibe que hablaba de su padre
como alguien a quien él no le debía nada
que su padre era un forro
que su padre no estaba
y yo le contaba de mí
y él entendía
que vivíamos vidas diferentes
pero que aún así
éramos lo mismo
dos pibes echados al mundo
hablando de sus padres
y del hombre
y del macho
y del por qué
Sebastián
y yo
sentados juntos en un micro de snow
volvíamos al hotel
años después
de esa charla de parientes espermatozoicos
y la sensación
nos encontraba nuevamente en charla
y Sebastián
era un pibe de barrio
que nunca en su vida había leído nada
que reprobaba todas las materias
que se reía de todo
que canchereaba con su canchereo
que jugaba bien a la pelota
porque su jugar era como bailar cumbia
transpirado
en musculosa
con su piel morena como el oro
Sebastián me hablaba sin "s"
pero con magia en sus palabras
como si quisiera llevarme a un lugar
en el que ya no pudiéramos hablar
de ninguna manera
que no fuera abriéndonos
Sebastián me decía
que siempre supo que yo iba a volver
porque siempre había habido algo ahí
Sebastián no sabía de lo que hablaba
pero hablaba
y todo era tan cierto
como Sebastián dándome la mano
y diciéndome
acá está mi cariño
es tuyo
tomalo
y así dame el tuyo
¿no ves que somos lo mismo?
¿qué digo no ves?
¡pero claro que ves!
que somos el mundo
hecho nieve
en este micro sobremojado
y abundado de hormonas

Sebastián
volvió conmigo al hotel
y me pegó el viaje de egresados de mi vida
en 10 minutos

viernes, 6 de julio de 2018

Lo personal, lo político y el poema

varias veces dijeron
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político

yo dejé de escribir
no sé por qué

probé con varias respuestas
algunas me convencían bastante
por ejemplo
que dejé de escribir
porque quise dejar de decirle tanto a los demás
porque entendí que mi verdad es solo mía
y que no tengo la razón en nada

que dejé de escribir
porque un amigo me dijo
"escuchá"
y para escuchar
silencio

quizás sentí que escribía desde el ego
entonces ya no
un paso más
hacia borrar todo lo que me hayan instalado
ni bien me enchufaron a este mundo
un paso más
hacia el formateo definitivo
y a instalar lo que yo quiera
para mí
por mí
y allá ustedes
ya no me meto

pero hoy
hay una vibración que no puedo negar
no entiendo
cómo podemos ser tan ilusos
de tropezar de nuevo con la misma piedra

tanto nos quejamos de la televisión
de la alienación
de la condición
de ser autómatas
y nos la damos de haber despertado
juventud divino tesoro

revolución

en la era de la informática
pensar por uno mismo nunca fue tan factible
aún así
algunos seres
siguen siendo vulnerables
antes las malas intensiones
ante el odio
ante el ego
propio
ajeno
colectivo
ante alguien que impone su razón
como razón
razón como algo existente
y mejor
y más
y sí
mentira
las bolas

basta de toda esta mierda
de querer decirle al otro
cómo son las cosas
basta de toda esta mierda
de estar sediento de castigo
no sirve
basta de toda esta mierda
de repetir los mismos errores
de no aprender del pasado
de no ser partícipe de la autocrítica
vamos
que estamos todes invitades

basta de todo
basta de todes

varias veces dijeron
que la poesía es política
que lo personal es político
que todo es político

yo dejé de escribir
ya recuerdo por qué

podríamos probar
con hacer todos lo mismo
todos los días:
autocrítica,
silencio
y atención.