domingo, 7 de agosto de 2016

Por dormirte algún día

Que toques mi espalda,
yo dejaría.
Con las manos heladas
y la mirada perdida.

No me opondría
a tu roce homicida,
a tu pelo cortado
a la perfecta medida.

Aprovecharía
tu cautiva energía,
con los brazos abiertos,
nuestras manos unidas.

Tu aspecto suicida,
tu apariencia de diva,
tu golpiza exhaustiva
desde abajo hasta arriba.

Por dormirte algún día,
yo te escribiría,
con todas mis rimas
y una imperfecta ironía.

Intentando buscarte
en esta ciudad perdida,
que amanece de noche
y anochece de día.

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