sábado, 13 de agosto de 2016

Ir y venir

Hoy la Luna está debajo mío. Me dejo caer a ella, mientras los peces cantan. Hoy confirmo todo, hoy comienzo de nuevo. Voy y vengo. Siento irme del centro, ni los algoritmos sirven. Ya estás ciega hacia mí, más yo invisible. Decaigo hacia arriba, solidamente resignado. Y es ahí cuando reaparecés, como un viento nostálgico, como un océano que levita por encima de las nubes, que son tuyas también. Me elevás como una pluma en el aire, como una idea en el cosmos. No tardo más de dos segundos en dejar que me convenzas, y ya no importa nada. No importa de dónde viene el amor, no importa si existe al menos. No importa si todos los filósofos incompletos del mundo van en contra de mis endorfinas. Yo te veo, sé que estás ahí, siento que estás ahí. Compro al amor con ignorancia. Me deslizo por cada célula de tus dedos con el más loco de los placeres, el más invasor de todos. Ya ni siquiera recuerdo quién era hace dos minutos, ni me importa. Estás en mí ahora, yo estoy en vos. Viajo en vos, a las montañas de tu pecho, a las playas de tu vientre, a cada dibujo en tus arenas. No poseo recuerdo alguno en mi memoria... estoy en vos.
Pero de repente, un inconsciente indicio me pincha, y 10 milisegundos después, una tormenta de arena decide morir en mí. Me ahoga por el cuello, por el pecho, luego por cada una de mis extremidades. Van muriendo uno por uno todos los rastros de tu luz. Y ya está, completamente y para siempre. Es como una sombra que me escala desde abajo, lento, cada vez más lento. Muero por un instante, y de golpe, sin darme respiro alguno, me salvás con una caricia en el cuello, con tus uñas en mis pelos. Tus manos van en las mías, como mi alma en tu poder, para que luego, libre de todo camino, vuelva a los oscuros rincones de la lógica. Vengo. Voy y vengo. Y siento que esto es algo que nunca acabará, una serie de finales infinitos. Porque no recuerdo nada, salvo una intrigante y única idea. La idea de que todo, cada cosa que veo, siempre ha sido así, como lo es hoy, como siempre lo será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario