viernes, 17 de junio de 2016

La última canción

Ayer no salí con mis amigos. Madrugar. Claro, porque hoy tenía que madrugar. Así que así fue. A las 9 de la noche estaba acostado, me levanté a las 8 de la mañana sin la necesidad de alarma alguna, tal como lo quería. Me levanté y me fui a duchar, con ese extraño cansancio del "recién me levanto". Salí de la ducha, me fui a cambiar, y tenía el celu. Esperen. Nunca les conté de qué se trata todo esto. La idea es la mini vacación. ¿Qué tiene de parecido ir a Belgrano e ir a Paris? Piensen esto. "Viajar a Belgrano" es lo mismo que decir "viajar a un lugar que no conozco" (en mi caso, porque no conozco Belgrano). Y "viajar a Paris" es lo mismo que decir "viajar a un lugar que no conozco". O sea que desde cierto punto de vista se puede decir que "viajar a Belgrano" y "viajar a Paris" podrían llegar a ser un acto de la misma familia de actos (¿qué?). Por ende la idea de hoy, viernes (no curso), era ir a conocer Belgrano. A mí me gusta mucho viajar en tren, subte, bondi, etc, SIEMPRE Y CUANDO cuente con mis auriculares para escuchar música y vivir esa sensación de estar en un videoclip constante, de colorear el mundo, musicalizar la película que se proyecta a través de nuestros ojos. Así que bien, ya tenía todo mi día planeado. Salí de la ducha, me fui a cambiar, y tenía el celu. El celu donde tenía la tarjeta de memoria. La tarjeta de memoria donde tenía la carpeta "música celu". La carpeta "música celu" donde tenía todas las canciones que me gusta escuchar cuando viajo en transporte público. Obviamente, este viaje a Belgrano iba a hacerlo solo, porque me encanta viajar solo, dejarme ser y dejar de comportarme. Porque inconscientemente todos nos comportamos de cierta manera cuando estamos con alguien, para bien o para mal. Así que la idea era viajar a Belgrano, solo, escuchando música con mis auriculares. Quería salir a las 10 de casa, ya duchado, cambiado y desayunado. Antes que nada, quería bajarle un par de canciones más a mi celular. Por eso conecté el celu a la pc con un cable USB para bajarle las canciones, y vi que la pc no detectaba ningún celular. Entonces saqué la memoria del dispositivo, la conecté a un adaptador, y conecté el adaptador a la pc. "Bien, me lo reconoce" pensé. Seleccioné las 18 canciones más que quería bajar a mi celular y las copié a la carpeta. La barrita empezó a cargar y subía lentamente, hasta que de repente "error" y un número de varias cifras al lado. Había habido un error con una de las canciones. 12 de ellas se habían copiado bien, las 6 faltantes no se habían podido copiar. Decidí copiar estas 6 una por una. Pude copiar 5, y me faltaba la última canción. Cuando la fui a copiar, me tiró "error" y un número de varias cifras al lado, nuevamente. Entonces decidí sacar la memoria de la pc y volverla a conectar. Hice eso. Volví a intentar copiar esa última canción y sucedió lo mismo. Así que medité un renovador "ya fue" y saqué la memoria, resignando esa canción faltante. Coloqué la memoria en mi teléfono y este me respondió con un helado "tarjeta de memoria vacía". Mi temperatura corporal empezaba a subir. Saqué y volví a poner la tarjeta en mi teléfono una y otra vez, y no había caso. Desesperé. Intenté conectarla de nuevo a la computadora y entonces apareció "debe formatear el disco para poder usarlo". "¿Qué? ¿Me está pidiendo que formatee el disco para poder abrirlo? Eso no tiene lógica alguna" pensé. La saqué y la volví a conectar en la pc una y otra vez. “Formatee el disco para poder usarlo” TU VIEJA VA A FORMATEAR EL DISCO. No hubo caso. No quería viajar sin música, porque eso no era parte del plan, de la idea, la cual era viajar a Belgrano, solo, escuchando música con mis auriculares. Intenté conectar la memoria al celular de nuevo. "Tarjeta de memoria vacía". Empecé a reclamar una serie de "no's" constantes cada vez más tristes y fuertes. Pateé cosas, trompeé otras. Grité. Llamé por teléfono a mi vieja buscando ayuda (¿en qué me iba a ayudar mi vieja estando en otro lado que no fuera acá?). Aparte de esto, mi celular venía andando mal hace rato, me tenía las pelotas llenas. FUE LA GOTA QUE REVALSÓ EL VASO. Agarré mi maldito celular y con toda la ira de mi cuerpo lo estallé contra la pared. El celular se reventó en aproximadamente 4 partes. Adiós para siempre, hijo de mil puta. Fue entonces cuando mi hermano me dijo que tenía una tarjeta de memoria para prestarme si quería. ¡GENIAL! Pero esperen... ¿a dónde mierda iba a conectar la tarjeta de memoria si mi celular ya no consistía en una única pieza funcional? Me lamenté y me enojé, lo cual me llevó a agarrar dos de las piezas no funcionales a las que antes llamaba "celular" y las volví a revolear contra la pared, solo de la bronca que tenía. Pateé muebles, se cayeron perfumes, anteojos, cosas. Mi día se arruinó en cuestión de minutos, y yo pseudodestruí mi pieza en tan solo 15. Así que acá estoy. Sentado en la silla de mi pieza (la cual levanté en el aire y estuve a punto de estrellarla contra el piso, pero me contuve) relatando esta serie de eventos desafortunados que terminaron por llevarse mi alegría y mis ganas de todo. Sin embargo, recupero un poco de esos tónicos escribiendo esto. Aun así, los pulmones me lloran y veo todo en blanco y negro, todo. No está de más decir que a todo esto yo todavía tenía que desayunar y armar la mochila que iba a acompañarme en este viaje. No llegaba, se me hacía tarde. ¿Viajar sin música o quedarme y aguantar este viaje para otra ocasión en la cual pudiera hacerlo como de verdad quería hacerlo? Me quedé. Me pregunté cuál sería la cura para tal angustia, y creo que lo que voy a hacer el día de hoy es irme a algún lugar verde, soleado, solo, con una guitarra. Por supuesto que no tienen que decirme que "no es para tanto", "hay cosas peores", "es una boludés" porque YA LO SÉ. Pero vamos, ¿me van a decir que ninguno de ustedes colapsó alguna vez por una boludés? No seamos hipócritas. Así que, si me lo permiten, quisiera mandar a todo el mundo a la re putísima madre que lo re contra re mil re parió. Y si en el camino a la re putísima madre que lo re contra re mil re parió pasan por Belgrano, avísenme que voy con ustedes.

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