jueves, 10 de julio de 2025

Mi único rezo

Hoy
mi único rezo
es que sea lo que Dios quiera.
Mi acotada mente
no sabe nada,
todo lo que hace es desear.
Desear y desear cosas.
Y pobrecita,
piensa que esta pena terminará
y la anhelada gloria llegará
cuando consiga lo que tanto desea.
No sabe que es una ilusión.
Me pregunto si la pena terminará
antes del día de la muerte,
o si habrá que irse a la tumba así,
mitad contento, mitad triste.
Voy a ser feliz ahora,
con todo este miedo adentro,
con toda esta tristeza encima.
Voy a ser feliz con poco,
comiendo pan y tomando mate,
mirando al cielo por horas,
no haciendo nada en todo el día.
Voy a ser feliz ahora,
olvidándome de mi,
porque no hay tal mi. 
Dejando que la vida ocurra,
confiando en la magia de la incertidumbre,
soltando lo que creo saber.
Basta de comprar certezas,
perecederas certezas del tiempo,
que me alejan del misterio
y me hacen olvidarme
de la nada sin forma
que es todo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario